23 de julio de 2012

Un nuevo lunes, estimados lectores, y comenzamos de lleno la semana recordando que la anterior tocamos la temática de nuestro tercer número, la Soledad. Comentamos que había distintos tipos de soledad y que ésta podía ser tanto benéfica como dañina. Sin embargo, la pregunta del millón es más simple que eso: ¿realmente es bueno estar solo?

Querer estar solos, es una decisión que tomamos individualmente y bajo determinadas circunstancias, por diferentes razones. No obstante, transcurrido un tiempo, breve o no, buscamos la compañía casi desesperadamente. La razón por la que lo hacemos es bastante sencilla: el ser humano no fue creado para vivir solo. Y esto es visto desde cualquier punto de vista, el religioso, el científico e incluso el esotérico.
En ese caso, la Soledad nunca podría ser considerada como benéfica. Sin embargo, aún seguimos buscándola porque es la única que nos permite encontrarnos con nosotros mismos, la única que nos hace ver la realidad de las cosas con su fulminante silencio y la primera que vendrá cuando sea el momento de partir. ¿Por qué entonces, considerarla dañina? Porque también es la única con el poder suficiente para apartarnos de todo y de todos mientras continuemos vivos.
Considerémosla una amiga celosa, pues en cuanto optas por apartarla de ti, ésta te reclama y exige que vuelvas a su lado. Y esto es precisamente el dominio que ejercemos sobre ella, porque sólo nosotros elegimos estar completamente solos. Nadie forza a nadie aún en las situaciones más adversas e incluso exageradas.
Es por eso que todos nosotros podemos aprender a vivir en equilibrio con nuestra querida amiga celosa. Al fin y al cabo es eso, una amiga.
No son los amigos... ¿un tipo de compañía?

Leticia Maldonado

21 de julio de 2012



Es un honor presentarles a un escritor que a colaborado en algunos de nuestros números, por lo que por su manera de escribir y de contar historias, hemos decidido que cada sábado nos comparta un poco de su pensar. Gracias por colaborar y esperamos sea de su agrado...

TODO TIENE UN TIPO DE INICIO
En un mundo donde hay miles de escritores y de aspirantes a serlo, no sé si valga la pena presentarme, a lo mejor ni quién se grabe mi nombre, pero creo que no hay de otra. Me llamo Mario Ramírez Monroy, y también quiero ser escritor (a pesar de que el tiempo pasa y no veo cambios significativos en mí). Por el contrario, he visto a varios de mis compañeros empezar a sobresalir y a ser conocidos por sus obras. Antes pensaba que era porque tenían muchos contactos, pero hay que hacer honor a la verdad y aceptar que ellos tienen mucho más talento que yo. He escrito algunas novelillas sin éxito, de las cuales tuve que eliminar dos. Una de ellas fue porque la adapté para un guión cinematográfico que llevé a un taller, y en dicho taller me humillaron tanto que decidí no sólo eliminar esa historia sino que salí vacunado para siempre de escribir otro guión para cine. A cada rato me dan ganas de mandar todo al diablo y olvidarme de la escritura. Pero no puedo.
Cuando terminé mi diplomado en la escuela donde estudié, un excelente escritor, Víctor Hugo Rascón Banda, (q.e.p.d.), nos dijo que, a pesar de todos los problemas e infortunios, un escritor siempre va a escribir. Cada vez que estoy sin ánimos de tomar una pluma o un teclado, la imagen de una película, el diálogo de una obra de teatro, la escena de un videojuego, la trama de un programa de televisión y por supuesto de la novela que esté leyendo en ese momento, encenderá de nuevo la chispa para volver a intentar escribir algo, algo que sabes puede salir mejor. Incluso la música tienen el mismo efecto. La melodía de algún tema o canción conocida te rozará alguna fibra, la cual creará imágenes en tu mente, las que te inspirarán a imaginar y planear una nueva historia.
La escritura es un placer, un vicio, y el vicio es una actividad repetitiva que nos causa placer, y por lo tanto, lo haremos, no importa cuántas veces te digan que escribes mal o que no tienes talento. Y, aunque así lo fuera, nada ni nadie impedirá que escribas, porque simplemente lo querrás hacer. Por lo tanto, lo siento: yo también seguiré tratando de escribir.

Mario Ramírez Monroy

 
 

19 de julio de 2012

Buen día Infames, este medio día indagaremos de nueva cuenta en nuestro número uno de la revista, especificamente en El evangelio según... que antes llevaba el nombre de llevaba el nombre de revelaciones, bueno sin más citaremos a Antonin Arturd poeta y dramaturgo francés.


Los primeros versos que reunió tras salir de una clinica mental en la cuel estuvo recluido 6 años, debido a su demencia, con el título de “Trictac del ciel” (1924). A raíz de la publicación entró en contacto con André Breton, quien acaba de hacer público a su vez el primer manifiesto surrealista.

Fue cofundador del Théatre Alfred Jarry en 1927, en el que produjo varias obras, incluyendo una suya Los Cenci (1935), una ilustración de su concepto de Teatro de la Crueldad. Artaud utilizó este término para definir un nuevo teatro que debía minimizar la palabra hablada y dejarse llevar por una combinación de movimiento físico y gesto, sonidos inusuales, y eliminación de las disposiciones habituales de escenario y decorados. Con los sentidos desorientados, el espectador se veía  forzado a enfrentarse al fuero interno, a su ser esencial, despojado de su civilizada coraza.

Impedido siempre por enfermedades físicas y mentales crónicas, Artaud fue incapaz de poner sus teorías en práctica.

Sumido en  la absoluta pobreza, pero será durante la travesía de regreso a Francia cuando sus delirios vuelven a llevarle al manicomio apenas toca tierra. En esta ocasión permanecerá diez años recluido. Cuando regresa a París, en 1947, es reconocido como el padre de la nueva escena. Antonin Artaud muere el 4 de marzo de 1948, unos meses antes de la  difusión de sus obras en las librerías.

Parte de los llamados poetas malditos Arturd hizo un sin fin de novelas y poemas desde su corta edad renombrando algunas de las más trascendentes como Los tarahumaras donde nos revela un mundo agobiado por la esclavitud (de México) y la manera en que comenzó a desarrollar su teatro cruel. Otras más como Heliogábalo donde muestra porque es un poeta maldito ya que su obra esta llena de violencia lírica, en base a tiranias y sangre.

El ombligo de los limbos y para acabar con el juicio de Dios son unas más de sus obras, queridos lectores los dejo con este breve texto de Los tarahumaras que dice:

"De lo que es el Yo, yo no sé nada. ¿La consciencia? una repulsión espantable de lo innominado, del mal urdido, pues el YO viene cuando el corazón lo ha añudao por fin, lo ha elegido, lo ha halado fuera de esto, para aquello, a través de la eterna supuración de lo horrible, cuyos no-yo, demonios todos, asaltan lo que será mi ser, el ser que no ceso de ver cómo decae ante mis ojos, mientras Dios no haya pasado la llave por mi corazón."

Sin más por el momento, me despido deseandoles buena lectura y buen día mis Infames

Alejandro Volta

16 de julio de 2012

¿Qué tal, estimados lectores?
Otra semana más que comenzamos, y otra semana más que nos tienen aquí, dispuestos a compartir lo que tenemos en la revista Infame.
Retomando lo que vimos la semana pasada, hoy les traemos una pregunta en cuestión...
¿Cuál es la diferencia entre "amor" y "perversión"?

La respuesta parecería bastante obvia, pero cuando uno se pone a analizar cuidadosamente, descubrimos que en realidad no lo es. Cuántas veces no hemos sentido un cosquilleo en el estómago cuando vemos a alguien que nos agrada, ¿seguido de una fantasía sexual que dura apenas unos instantes? Si no es que ocurre a la inversa.
¿Acaso no ha sido la perversión interpretada muchas veces como parte del amor? Primero que nada, nosotros somos animales. Racionales, sí, pero animales a fin de cuentas. Nuestros "bajos instintos" suelen salir a relucir cuando es la hora de pavonearse para cortejar a la futura pareja. Y para asegurar de que ésta se quede, sacamos nuestra bestialidad durante el juego sexual; hay veces incluso, en que se trata de una competencia. ¿Quién es mejor en la cama? Para poder responder eso, hay que ser pervertido...
Sin embargo, no todo tiene que acabar en sexo. Hay momentos en que debemos controlar nuestro impulso animal y volver a ser humanos, volver a ser los caballeros que le abren la puerta a las damas y volver a ser las doncellas que vigilan cada mínimo detalle. Porque como sabemos, el amor es mucho más que el coito.

Entonces, queridos lectores, ¿dónde termina el amor y dónde comienza la perversión?

12 de julio de 2012


Queridos Infames, continuamos con la tematica de nuestro tercer número Soledad: Encantos y Desencantos "La infinita compañía en su séquito decadente"  como podrán haber leído nuestro bolog pasado mostramos la editorial, ahora nois compete el presentarles nuestra sección El evangelio según... adentrandonos en el mundo de una poetiza de extravagante vida, ya que vivió sola casi toda su vida, haciendo que este factor fuera la clave para que saliera en nuestro tercer número, sin más les presentamos a Emily Dickinson.



Hermanos, Emily ha alcanzado la Inmortalidad silenciosamente.

Su cuerpo pequeño y su cabello hirsuto empezaron a crecer en este mundo a partir del diez de diciembre de 1830. Emily nos ha nacido al morir un quince de mayo de 1886.

Sus cincuenta y cinco años entre los mortales los pagó con muchas vidas y muchas muertes, todas éstas sin salir de Amherst, Massachusetts, sin salir de su hogar ni de su habitación encantada. No fue un buen cordero. Rebasó el tiempo alejada de cualquier élite intelectual o corriente literaria. Su poesía es fresca y eriza los vellos de quien la lee hoy. No, claro que no fue un buen cordero, nadie en aquella provincia de la Norteamérica puritana supo cómo comerla y aún hoy es subestimada la fuerza de sus palabras que supo contener entre guiones para que no explotasen.

Hay que seguir su ejemplo y encerrarnos todos nuestros años.

Escogió ser una isla vestida de blanco y jamás subastar su mente; en vida publicó menos de diez poemas y al fallecer se le encontraron casi mil ochocientos en papeles cuidadosamente encuadernados a mano: nuestra deuda.

Ella no fue una mártir, no. Ella fue un ángel de brillante laicidad, con todo su sentido del humor a cuestas como espada. No escribía por virgen ni por sola, ni por carencia, ni por frustración. Emily Dickinson amaba la vida y la muerte y de ellas escribió un solo gran poema, todos los poemas que no hemos sabido nombrar.

Hay que aprender a vivir en la eternidad como Emily, pero estamos advertidos: quizá a la eternidad no se vaya acompañado.
Por: ValezZuki


Ahora queridos lectores mediten las bondades y maldiciones que puede traer la soledad, la voluntad propia para enclaustrarse y meditar acerca de la vida, de salir de la linea de tiempo e inmortalizarse en una vida consigo mismos, haganlo no una vida, pero pueden tomarse un día, unas horas, un instante de reflexión, así podrán dejar por instantes este mundo lleno de agetreos y malabares, nos volveremos a encontrar en nuestro siguiente blog, mientras tanto disfruten.

Alejandro Volta

9 de julio de 2012

¿Qué tal, lectores? ¿Cómo estuvo su fin? Nosotros esperamos que fantástico.
Y para iniciar la buena semana, vamos a adentrarnos en los secretos que nos oculta nuestra propia soledad.
Seguramente muchos de ustedes han decidido repentinamente, sea por arrebato u ofuscación, alejarse de todo y de todos para luego adentrarse en una dimensión que únicamente les pertenece a ustedes.
Pues este comportamiento es bastante humano por supuesto, y como tal, merece ser "examinado" por ambas partes, porque "¡Déjenme solo!" no es lo mismo que "Necesito estar solo".
La soledad es nuestra única compañía cuando todos se van o cuando decidimos renunciar por un momento a lo que nos rodea, nos proporciona tanto alivio como pesar; nos salva como nos aniquila. E incluso al final de nuestros días, será la única que estará con nosotros.
La soledad, damas y caballeros, es la "infinita compañía en un séquito decadente"...

Ésta es nuestra temática que manejamos en el tercer número y la temática que trataremos esta semana.
Por lo pronto, los dejamos solos con nuestra editorial. Que la disfruten.


Soledad: Encantos y Desencantos “La infinita compañía en un séquito decadente…”
(Dejo aquí mi alma, mi Bonanza se acabó…)

Brindo por tu ausencia. Tu recuerdo con el paso del tiempo se convierte en mera monotonía, acto cabal de mi día a día. Me hallo hastío, miro mi reflejo y sólo me percato que el rostro detrás del espejo,  es un…completo extraño.
“¿Dónde estás?” Me preguntó, al ver los gestos de tan decaído ser. Trato de imaginar qué es aquello que lo atormenta, que lo acecha. No logro respuestas, evito contacto alguno.
Miro por doquier. El cuarto en el que vivo refleja un poco de mi ser. Libros tirados, colillas de cigarro, ropa sucia, restos de comida, botellas vacías, discos arrumbados, un alma envejecida y aquellos olores putrefactos  (mezcla de alcohol y sexo desenfrenado) y una que otra prenda de alguna desconocida  (bragas, sostén).
La gente piensa que vivo en la miseria, cosa a la que no le presto atención. Me preguntan constantemente “¿Qué tienes?” Respondo regularmente -Nada, no tengo nada- (finjo una sonrisa) para calmar sus ansías y vuelvo a mi estado habitual: AUSENTE.
Así me paso la vida. Y no tengo nada y tengo todo, ¿cómo saber realmente que poseo a los ojos? ¿De quién puedo verlo? Me siento entero. En medio de la decadencia y del encanto que emana. Así recibo las mañanas, las tardes, las noches, así llegan visitas a mi morada, así idolatran mi mirada, vacía...sólo refleja halos de malicia que nadie ve, o nadie quiere ver.
Es en estos ratos cuando mi soledad habita, cuando la habitación de en frente parece más atractiva (esa que contiene al solitario ambulante que me mira con cierto rasgo de reconocimiento) pero que ni él ni yo sabemos quiénes somos, ni qué hacemos…
Es cuando aún me pregunto si es que esto es vivir...o es sólo un acto suicida a sobrevivir...

8 de julio de 2012

Esta vez nos dedicaremos a nombras a nuestros participantes de fotografía que entraron en la sección miradas, aca renombraremos los más relevantes de nuestros participantes, disfruten el viaje visual que les ofrecen.


                                                 Extasis (Guadalupe Estefania Romero)

Nada mas encantador y seductor que una mujer, y si le atribuimos el rojo color de la pasión, te lleva a la exquisitez de la admiración total hacia ellas, así, Guadalupe Romero lo expresa con su fotografía titulada Extasis


El amor 6 (Francisco Enríquez Muñoz)

Con el amor 6 de Francisco Muñoz vamos a ese toque de sensualidad y deseo reprimido en todo amante, deseo reprimido que surge en la intimidad de una alcoba, un cuarto de hotel, una sala, un salón, la perversión puede aflorar en cualquier lugar.





Dulce tentación (Paulina Núñez)


Finalmente con dulce tentación de Paulina Núñez encontramos lo que el titulo nos sugiere, unos labios, por que no hay delirio más grande para un mortal que los labios rojos de una mujer, pues bien esta fotografía nos los ofrece con total entrega.

De esta manera pueden seguir disfrutando el contenido de nuestra segunda convocatoria amor y otras perversiones ahora en un viaje visual, los dejamos deleitandose con ello, buena noche queridos Infames.

Alejandro Volta